Washington: El Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial anunciaron el jueves 17 de abril de 2026 la reanudación de sus relaciones con Venezuela, interrumpidas desde 2019, bajo la administración de la presidenta interina Delcy Rodríguez. La decisión abre el camino para la primera evaluación completa del FMI de la economía venezolana en aproximadamente 20 años y podría eventualmente desbloquear miles de millones de dólares en financiamiento a través de los Derechos Especiales de Giro (DEG) congelados.
La directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, comunicó que la institución, guiada por la opinión de una mayoría de sus miembros, retomará las relaciones con el gobierno venezolano. "Este importante paso nos permite reengancharnos de una manera que puede beneficiar en última instancia al pueblo venezolano," declaró Georgieva. El Banco Mundial también emitió un comunicado señalando que reanuda sus relaciones con Venezuela; el último préstamo de la institución al país data de 2005.
La presidenta interina celebra el avance
Rodríguez, quien asumió el poder en enero de 2026 tras la detención del expresidente Nicolás Maduro, calificó el restablecimiento de los lazos como "un gran logro de la diplomacia venezolana". "Quiero agradecer a todos los países y gobiernos que se sumaron a este impulso para el regreso de Venezuela al FMI," declaró en una alocución transmitida por la televisión estatal. El anuncio llega semanas después de que la administración del presidente estadounidense Donald Trump levantara las sanciones sobre Rodríguez, en el último movimiento de Washington para conferir legitimidad a la nueva dirigencia venezolana.
Economía venezolana en situación crítica
Georgieva reconoció que la economía venezolana se encuentra en una situación muy difícil. "El país, al no haber tenido ningún compromiso internacional serio, no solo con el Fondo, se encuentra en un lugar donde la adecuación de los datos deja mucho que desear," explicó. El FMI planea desplegar un equipo en tres etapas: primero, recopilar y verificar datos estadísticos confiables; segundo, ofrecer apoyo en construcción de capacidades institucionales; y tercero, establecer un programa de apoyo financiero. Según Georgieva, Venezuela perdió dos tercios de su actividad económica en los últimos años y más de 8 millones de personas han abandonado el país, un porcentaje de la población mayor que el de los ucranianos que huyeron de la guerra.