São Paulo: El índice Ibovespa de la bolsa de valores de Brasil tocó un máximo histórico ajustado por inflación de 199.354 puntos el 14 de abril de 2026, marcando su décimo octavo récord del año. El avance del 23.3% en lo que va de 2026, amplificado por la apreciación del real brasileño frente al dólar, consolida a Brasil como uno de los mercados bursátiles de mejor desempeño en el mundo durante el año.
El motor del rally es un flujo de capital extranjero sin precedentes. Solo en enero ingresaron al mercado accionario brasileño 26.47 miles de millones de reales en inversión extranjera neta, la mayor cifra mensual registrada desde al menos enero de 2022. Para mediados de abril, el acumulado del año alcanzó los 65 mil millones de reales, en camino de desafiar el récord anual de 100.82 mil millones establecido en 2022.
Factores que impulsan el mercado
Tres fuerzas estructurales sostienen la demanda. Primero, la tasa Selic de Brasil al 14.75% ofrece el mayor diferencial de rendimiento de América Latina, atrayendo carry trade internacional. Segundo, Petrobras se convirtió en beneficiaria directa del shock del Estrecho de Ormuz cuando el petróleo Brent superó los 120 dólares por barril, disparando las exportaciones y el superávit comercial. Tercero, la rotación global de acciones de crecimiento estadounidenses hacia activos de valor en mercados emergentes ha aterrizado de manera desproporcionada en Brasil, cuyo índice cotiza a solo 11 veces las ganancias esperadas.
Perspectivas y riesgos
Analistas de Morgan Stanley estimaron que las acciones latinoamericanas se negocian a las valuaciones más bajas en más de dos décadas, con un caso alcista para el índice MSCI América Latina que podría implicar ganancias superiores al 90% para 2030. Sin embargo, los analistas advierten que la barrera psicológica de los 200.000 puntos podría generar toma de utilidades. La polarización política ante las elecciones de noviembre de 2026, en las que Lula da Silva —ya octogenario— se enfrentaría al hijo de Bolsonaro, representa el principal riesgo político para los mercados.