Buenos Aires: Argentina comenzó a recibir en abril de 2026 un flujo extraordinario de divisas que analistas estiman podría superar los 30.000 millones de dólares en los próximos seis meses, según Bloomberg, brindando al presidente Javier Milei su mejor oportunidad hasta ahora para reconstruir las reservas internacionales del Banco Central de la República Argentina (BCRA).
La entrada de divisas se explica principalmente por la llegada de la cosecha gruesa de granos (soja, maíz y girasol) del ciclo agrícola 2025/2026, así como por la aceleración de las exportaciones de petróleo y gas desde la formación Vaca Muerta, en la provincia de Neuquén. El régimen de incentivos para grandes inversiones (RIGI) implementado por Milei, que ofrece estabilidad impositiva por 30 años y libre repatriación de utilidades para proyectos superiores a 200 millones de dólares, ha atraído compromisos de inversión por más de 6.000 millones de dólares.
Desafíos persistentes: inflación y aprobación presidencial
Sin embargo, el panorama económico no está exento de nubarrones. La guerra de EE.UU. contra Irán impactó los precios internacionales de los combustibles, amenazando la promesa de Milei de llevar la inflación mensual por debajo del 1% para mediados de 2026. Según Bloomberg, la inflación mensual fue del 2,9% en febrero, superior al consenso de mercado. La tasa de aprobación presidencial cayó al 36% en marzo, el nivel más bajo desde que Milei asumió la presidencia en diciembre de 2023.
Reformas estructurales aprobadas
En el plano positivo, el Senado argentino aprobó la reforma laboral el 27 de febrero de 2026, con 42 votos contra 28, tras la aprobación previa de la Cámara de Diputados por 135 a 115. La reforma busca reducir la informalidad laboral, que alcanza al 42% de la fuerza de trabajo. Un día antes, el Senado había aprobado el acuerdo Mercosur-Unión Europea por 69 votos contra 3, convirtiéndose en el segundo país del bloque en ratificarlo.