Ciudad de México: El Estadio Azteca de la Ciudad de México se alista para convertirse en el primer estadio del mundo en acoger la ceremonia inaugural de tres ediciones distintas de la Copa del Mundo de la FIFA. El emblemático recinto, que ya albergó los partidos de apertura de los mundiales de 1970 (México vs. Unión Soviética, empate 0-0) y 1986 (Italia vs. Bulgaria, empate 1-1), inaugurará el torneo de 2026 a partir de junio, según lo anunciado por la FIFA.
El torneo de 2026 es el más grande en la historia del fútbol: por primera vez participan 48 selecciones nacionales en lugar de las 32 habituales, lo que exige un total de 104 partidos distribuidos en 16 estadios de tres países —Estados Unidos, México y Canadá— a lo largo de aproximadamente 39 días de competición. México aporta tres sedes al torneo: el Estadio Azteca y el Estadio de la Ciudad de los Deportes en Ciudad de México, el Estadio Akron en Guadalajara y el Estadio BBVA en Monterrey.
Preparativos y desafíos logísticos
La organización del torneo en tres países simultáneamente presenta desafíos logísticos sin precedentes para la FIFA y las federaciones locales. El aeropuerto internacional de la Ciudad de México realizó el 24 de abril de 2026 simulacros de alto riesgo para preparar su respuesta ante posibles amenazas durante el evento. La Secretaría de Defensa Nacional publicó un decreto estableciendo cuatro Zonas de Vigilancia y Protección del Espacio Aéreo Mexicano válidas entre el 11 de mayo y el 20 de julio de 2026.
Fútbol y diplomacia
El torneo ocurre en un momento de tensiones diplomáticas significativas en América del Norte, con relaciones comerciales entre México y EE.UU. bajo presión por los aranceles de la administración Trump. La Copa del Mundo actúa como un catalizador de colaboración entre los tres países co-anfitriones, quienes mantienen reuniones periódicas de coordinación. La presidenta Sheinbaum y el presidente Infantino de la FIFA se han reunido para garantizar que el torneo se desarrolle con éxito.