Buenos Aires: Argentina entra al Mundial 2026 como campeón defensor con una generación de jugadores que combina la experiencia de veteranos como Lionel Messi con la irrupción de jóvenes talentos nacidos en la era post-Maradona. El entrenador Lionel Scaloni, quien dirigió al equipo a la gloria en Qatar 2022, ha tenido que gestionar la transición generacional en el plantel nacional con gran habilidad.
La selección argentina llega al torneo invicta en las últimas 28 eliminatorias, clasificando en el primer lugar de la zona sudamericana con 40 puntos de 54 posibles. El desempeño del equipo ha generado un entusiasmo pocas veces visto en un país donde el fútbol es una religión. Las entradas para los partidos de Argentina en México y Estados Unidos agotaron en horas.
Messi y la búsqueda del legado definitivo
Lionel Messi, con 38 años, confirmó su participación en el Mundial 2026, en lo que podría ser su última Copa del Mundo. El astro rosarino llega al torneo en excelente estado físico gracias al cuidadoso manejo de su carga de trabajo en el Inter Miami de la MLS. Si Argentina conquista el título, Messi se convertiría en el primer jugador en alzar dos trofeos mundialistas como capitán de su selección.
El equipo argentina presenta variantes tácticas para contrarrestar distintos rivales. La solidez defensiva, el juego de transición y la creatividad de los mediocampistas son los pilares del sistema Scaloni. Jóvenes como Alejandro Garnacho, del Manchester United, y Enzo Fernández, del Chelsea, serán figuras claves junto a Messi.
La expectativa argentina
En Argentina, el Mundial domina la conversación pública en todos los sectores. Empresas ya planifican operativos para retransmitir los partidos en espacios públicos, pymes producen merchandising mundialista y agencias de viaje reportan ventas récord de paquetes a las sedes de México, Dallas y Los Ángeles donde Argentina tiene partidos programados.