Ciudad de México: El gobierno de México anunció el plan de construcción del supercomputador "Coatlicue", diseñado para ser el de mayor capacidad de procesamiento dedicado a inteligencia artificial y análisis de datos en América Latina. La infraestructura comenzará su construcción en 2026 y tiene previsto estar operativa en 2028, con un presupuesto inicial de 800 millones de pesos.
El proyecto, gestionado por el CONAHCYT (Consejo Nacional de Humanidades, Ciencias y Tecnologías), contempla una capacidad de cómputo inicial de 50 petaflops, suficiente para procesar los modelos de lenguaje de gran escala más avanzados y realizar simulaciones climáticas, genómicas y económicas de escala nacional. La infraestructura se instalará en el campus del Instituto Politécnico Nacional en la Ciudad de México.
Objetivos del proyecto
La presidenta Claudia Sheinbaum presentó el proyecto como parte de la estrategia nacional de soberanía digital. El Coatlicue estará disponible para investigadores de universidades públicas, empresas de tecnología nacionales y dependencias del gobierno federal. Se priorizarán aplicaciones en salud pública, seguridad alimentaria, educación y desarrollo industrial.
México busca con este proyecto reducir su dependencia de infraestructura de cómputo extranjera, actualmente dominada por los centros de datos de Amazon, Google y Microsoft. El gobierno argumenta que la soberanía computacional es una extensión de la soberanía nacional en la era digital.
Perspectiva regional
El anuncio refuerza la tendencia regional de inversión pública en tecnología avanzada. Brasil ya opera el supercomputador Santos Dumont del LNCC, mientras que Argentina ha anunciado planes similares en el marco de su política de ciencia y tecnología. Expertos del sector señalan que estas iniciativas, aunque simbólicamente importantes, deberán acompañarse de inversión en talento humano y ecosistemas universitarios para tener un impacto económico sustantivo.