Bogotá: Más de 41,2 millones de colombianos acudieron a las urnas el domingo 8 de marzo de 2026 para elegir el nuevo Congreso de la República —102 escaños en el Senado y 182 en la Cámara de Representantes— y decidir los candidatos presidenciales de las principales coaliciones políticas del país, en unas elecciones que tuvieron lugar bajo un estado de alerta máxima por violencia política en zonas rurales dominadas por grupos armados.
La jornada estuvo marcada por una controversia antes del inicio de la votación: el ministro de Defensa declaró que un grupo de al menos 2.400 personas "supuestamente dirigiéndose a votar" fue detectado intentando ingresar al país de manera ilegal a través de la frontera con Venezuela, pese al cierre de fronteras durante el proceso electoral. El presidente Gustavo Petro describió el incidente como "un fraude a gran escala" y "una avalancha de votación ilegal".
Resultados: victorias y sorpresas
En las elecciones primarias presidenciales, la senadora Paloma Valencia, candidata de la coalición de centro-derecha, obtuvo una victoria que los analistas calificaron de sorprendente y que, según Bloomberg, podría reconfigurar la carrera presidencial. En la primaria de izquierda, Iván Cepeda, cercano aliado del presidente Petro, consolidó su candidatura. El candidato derechista Abelardo de la Espriella y el exalcalde de Bogotá Sergio Fajardo no participaron en las primarias, presentándose directamente como candidatos en la primera vuelta del 31 de mayo.
El contexto de las relaciones con EE.UU.
Las elecciones se produjeron con Colombia bajo presión de la administración Trump, que ha amenazado con acciones militares en el país como parte de su política de presión en América Latina. Quien gane la presidencia deberá gestionar una relación bilateral compleja, especialmente en materia de cooperación antinarcóticos y extradición, en un contexto en que el ELN ha intensificado sus operaciones tras el colapso de los diálogos de paz en enero de 2026.